Es mejor la obediencia

2 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo castigaré lo que hizo Amalec a Israel al oponérsele en el camino cuando subía de Egipto. Ve, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos.
1 Samuel 15:2-3 

La palabra de Dios nos enseña en 1 de Samuel 15 cuando Dios envía al profeta Samuel a hablar con el Rey Saúl. Israel le había pedido un Rey a Dios y Dios les puso uno, a Saúl. Dios manda al profeta a hablar con Saúl para darle indicaciones y en el versículo se las da: 2 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo castigaré lo que hizo Amalec a Israel al oponérsele en el camino cuando subía de Egipto. 3 Ve, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos.

Saúl fue entonces he hizo casi todo lo que Dios le había dicho que hiciera y en el versículo 9 nos dice que es lo que le falto por hacer. 9 Y Saúl y el pueblo perdonaron a Agag, y a lo mejor de las ovejas y del ganado mayor, de los animales engordados, de los carneros y de todo lo bueno, y no lo quisieron destruir; mas todo lo que era vil y despreciable destruyeron

Mientras eso sucedía, Dios estaba con Samuel y Dios le dijo a Samuel: Me pesa haber puesto a Saúl como Rey de Israel, porque él se ha vuelto en pos de mi (en contra de Dios) porque Saúl no obedeció lo que Dios le había mandado hacer. Saúl escuchó su propio corazón y escuchó al pueblo y no obedeció la voz de Dios. Fue entonces Samuel a hablar con Saúl y Saúl entonces presumió todo lo que había hecho bien, según él, pero Samuel tenía mucho que decirle y el versículo 22 dijo: Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. 23. Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey.

Más adelante sería David, pastor de ovejas y que tenía el corazón conforme al corazón de Dios que sustituiría a Saúl. Saúl sabía perfectamente que hacer ante el mandato de Dios y aún así no lo cumplió. 

Nosotros como hijos de Dios sabemos que si nosotros pecamos, no somos desechados por Dios. Sabemos que nuestros pecados pasados, presentes y futuros ya fueron perdonados. Nosotros creemos en nuestra salvación. Sabemos que no la perdemos y que no somos merecedores. Nuestra Salvación es por gracia. Pero este regalo no nos da licencia para pecar.

Cuantas oportunidades hemos perdido a causa de nuestra desobediencia, por no seguir las instrucciones de Dios para nuestras vidas. La gran pregunta es; si conocemos la voluntad de Dios ¿Por qué no le obedecemos? La Biblia nos dice: el que sabe hacer lo bueno y no lo hace. le es pecado. Santiago 4:17

En Jesús tenemos el mejor ejemplo de obediencia. Al entregar su vida, sufrir de la manera en que lo hizo y darnos salvación y aún así el no escatimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse. El sufrió la peor muerte que había en esos momentos y lo hizo para que tu y yo tuviésemos salvación.

No sabemos que es lo que Dios está hablando a tu vida pero, ciertamente debemos prestar atención a lo que Dios nos está diciendo y obedecerle. 

El obedecer a Dios no solo traerá bendición para nuestras vidas y de quienes nos rodean. 

Te animamos a escuchar la voz de Dios y obedecerle en todo. 

Patty de Yanez.