La benevolencia de Dios



8. Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia. 9. No contenderá para siempre, Ni para siempre guardará el enojo. 10. No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. 11. Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen. 12. Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones. 13. Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.
Salmos 103:8-11

La palabra Benevolencia está compuesta de dos palabras “Bene” que significa “bueno” y “Volo” que significa “querer” Dios no QUIERE ser bueno, es que Dios ES BUENO. En el versículo 8 nos dice: Misericordioso… es decir, se muestra cordial con el necesitado, y …clemente, que nos dice que Dios es bueno, benévolo. Sigue diciendo: Lento para la ira, y grande en misericordia. 9. No contenderá para siempre, Ni para siempre guardará el enojo.

Aunque existan razones por las cuales Dios puede mostrar su ira con nosotros por corrupción, injusticias, mentiras, orgullo, envidia, abortos, etc. Dios guardará para siempre el enojo, porque el siempre está dispuesto a perdonar, Él siempre está dispuesto a amar. El carácter de Dios lo podemos ver claramente en la parábola del hijo pródigo. 

Esta parábola dice que había un hombre con dos hijos y el menor le dijo un día: Padre dame los vienes que me corresponden…, el muchacho le estaba pidiendo su herencia en vida y eso es algo impensable. Es como decirle al Padre, ya no quiero tener nada contigo, me quiero ir. Su padre entonces le dio todo lo que le correspondía y el joven se fue lejos con toda su herencia. 

Estando lejos, la Biblia nos dice, que vivió perdidamente, mal gastó toda su herencia. Llegó hambruna a aquel lugar y comenzó a tener necesidad, pero ya no tenía con qué solventar su problema. Para poder enfrentar ese problema, tuvo que aceptar cuidar y alimentar cerdos. El hambre era tal en aquel lugar, que el pobre joven deseaba comer de la comida que le daban a los cerdos.

Aquel muchacho cae en razón y se cuestiona el por qué sigue en ese lugar – En la casa de mi padre los jornaleros tienen qué comer, tienen pan y yo aquí muriéndome de hambre. Regresaré a casa de mi padre y le pediré que me haga como uno de sus jornaleros. La Biblia nos muestra que él recapacitó y se regresó a la casa de su padre. El Padre lo ve a lo lejos y va donde su hijo, lo abraza, lo besa y creanme que ese pobre muchacho no olía a lavanda o a rosas recién cortadas, sin embargo el amor de su padre superó, no solo el olor si no más aún lo que su hijo había hecho. Su reacción fue la de un padre que perdonó a su hijo, dándole ropas nuevas, anillo, hasta celebró e hizo gran fiesta porque su hijo había vuelto. 

Así es Dios con nosotros. Cuando volvemos a Él, Él se regocija y nos recibe con los brazos abiertos de amor. En el versículo 10 nos dice:  No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. Dios nos envió a su hijo para morir por nuestros pecados y resucitar al tercer día para que así nosotros pudiésemos tener vida eterna. Recordemos que por el pecado de Adán, a nosotros solo tocaba una muerte eterna, sin salvación. 

En el versículo 12 dice: …Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones. Nos enseña que con la muerte de Jesucristo en la cruz del calvario y su resurrección nos da vida eterna, salvación, nos limpió de nuestros pecados y ya no se acuerda de cada uno de ellos. El 13b nos dice: Se compadece Jehová de los que le temen.

Dios nos dice hoy: Con amor eterno te he amado y te he prolongado mis misericordias.

Si te has alejado de Dios, hoy es el día para vuelvas a Él. Así como el hijo pródigo regresó a casa, puedas regresar a casa, a los brazos de tu Señor. 

Déjame orar por ti. 

Padre, bendice la vida de aquellos que no te conocen, oramos para que puedan acercarse a ti. Oramos por aquellos que te han conocido pero que se alejaron de ti. Sabemos que tu los recibes con brazos abierto. Tus misericordias son grandes para con cada uno de ellos. Gracias por ser un Dios amoroso, benevolente. Bendecimos la vida de cada uno de los que leen este blog ¡Amén!

Patty de Yanez